Mi cabeza se apoyaba en su hombro mientras palabras de alivio eran susurradas en mi oido. Pronto la tristeza desaparecía y el frío del invierno dejaba de ser inclemente. La temperatura iba subiendo dejando el ambiente impregnado de una misteriosa tibieza. Sus brazos me estrechaban a su cuerpo apoyándome ahora que más lo necesitaba. No podía contener las lágrimas por todo lo que estaba sucediendo; la confusión y el miedo se habían apoderado de mi vida.
Hacía ya dos años que había descubierto la mentira de aquel amor que era mi vida en ese entonces. Mi corazón se detuvo y dejó de sentir en ese momento. Los sentimientos se congelaron junto con sus palabras clavandose como estacas en mi cuerpo, un "no te quiero" que destruyó mis ilusiones y mi esperanza. La oscuridad y la soledad fueron mis acompañantes en una vida desafortunada desde ese entonces.
Veía como dejaba que las oportunidades se escapen, aferrándome a un recuerdo que tan sólo atomentaba cada segundo de mi existencia. Esperaba por un amor que nunca existió pero que yo había idealizado y conservaba como lo más grande que pude tener. Mis pensamientos siempre terminaban en el mismo te quiero no correspondido de siempre.
Pero ahora estaba en aquel parque, junto con esta persona que generaba en mí nuevas emociones. Quizas era el momento, la necesidad de sentirme protegida. Logró vencer aquel escudo que habia creado con la esperanza de mantener a mi corazón aislado de otros amores. El miedo de estar enamorada se extendía. Tan sólo un abrazo había logrado aquel efecto.
Su mirada me perdía, la ilusión y las ganas de amar eran fáciles de ver. Su expresión era hipnotizante. Derepente un beso en la mejilla interrumpió la conversación que sosteníamos. Luego su rostro frente al mío, oyendose tan sólo las respiraciones aceleradas a causa del frío. Esos ojos- volvía pensar yo. Derepente oí un perdoname, mientras sus labios se acercaban lentamente y se posaron sobre los míos. Lo observaba aún sin entender que sucedía, pero me dejé llevar.
El dolor y el miedo desaparecieron, tan sólo importaba aquel beso. No quería que terminara aquel momento; pero, lo alejé. Nos quedamos sin palabras durante algunos segundos hasta que mis manos lo acercaron nuevamente. Pude besarlo nuevamente, con aquella pasión que aún sentía viva dentro de mí; sentir ese cosquilleo en el estómago, quizas por hacer algo prohibido o por amor. Lo abracé, como nunca lo había hecho antes, podía sentir que su corazón estaba tan acelerado como el mío.
De pronto sentí sus labios en mi cuello, la sensación de calidez se extendía misteriosamente. Dejé de pensar en la tristeza y tan sólo pensaba en él. Ahora era yo quien le susurraba al oído un te quiero.


alicia18
21 abr 2008 | 08:44 PM
Hola Luna.... precioso escrito, me ha gustado mucho.......
Besitos angelicales.......
bicho-raro
23 abr 2008 | 08:39 PM
Uy!....y quién es ese chico que causa nuevas emociones en ti...debe ser un afortunado porque mi amix Lunita es la chica más linda de Lima....sip una chica estudiosa, responsable y bien chevere...
Lunita cada momento hay q disfrutarlo al máximo...y me alegro q ese beso te haya hecho sentir viva otra vez...
Un besote amix!!...
P.D. Ya ps amix publica otro capítulo de Candela...anda díq sí...:P
Miaucita...
28 abr 2008 | 07:09 AM
Hola luna, por aqui pasando a saludar :=)
mundoxion
13 may 2008 | 12:31 AM
muy bueno el escrito, al verlo largo pense "pucha me da pereza leerlo", pero al seguirle me quede pegado a el ^^, t digo hago al tono desesperante del burro de Shrek (imaginatelo ¬¬): Siguele! siguele! siguele!! porfa di q si! xD.... ciao salu2!