Cerra los ojos e imaginar los momentos que pasaron juntos. Evocar la primera salida y las tonterías que hicieron...ella, su invidencia y frialdad; él, su alegría y soledad. El temor de ella a iniciar algo nuevo, a enamorarse y equivocarse fue vencido por cierto efecto que le causaba. Los días pasaron y ese temor fue desapareciendo; disfrutó de su compañía y venció muchos de sus temores, le gustaba mirarlo y sentir que sus latidos se aceleraban, ser su compañía y escucharlo cuando lo necesitaba.
A veces los comentarios de él eran hirientes,aparentemente sin querer, tanto que la dejaban pensando todas las noches de lo que está bien o lo que está mal... tanta meditación que era desplazada por el pensamiento ciego de una mala interpretación. El verlo todos los días se volvió una necesidad, actitud que causaba intriga en ella misma porque sabía que odiaba esas cosas. Estaba cambiando actitudes que nunca pensó hacerlo, todo por alguna extraña razón.
Las malas experiencias anteriores se veían opacadas por la alegría que podía causarle ahora. Comenzó a desempolvar sueños e ilusiones de aquellos años en los que aún era una niña. Volvió a confiar en alguien, a contarle sucesos importantes de su vida ..a compartir parte de ella sin esperar nada a cambio.
La situación en la que se encontraba era conflictiva, el estar con alguien esperando a que él le haga una sola pregunta, que sería reconfortante para ella y podría liberarla de muchas ataduras...pregunta que nunca fue hecha.
Pudo vencer el temor de decirle alguien "te quiero"...frase muy dificil de pronunciar, ya que para ella era muy dificil de sentir. Cuando lo hizo, él le preguntó qué era querer...en el momento ella no dijo mucho, porque las quizas las palabras no fluyeron adecuadamente e interpretar la idea que quería decir.
Días después todo terminó, un viejo amor volvió a renacer y él regresó a sus brazos. Ella quedó como al inicio, sin entender que sucedió. Llamadas buscando un encuentro fueron en vano, simplemente se alejó sin decir el porque. Ella trató de asumir todo con tranquilidad, el dolor estaba presente pero era disimulado con una sonrisa, frente a sus amigos y familia.
No había porqué molestarse, aunque en realidad lo hizo al inicio porque quiso darse una oportunidad nuevamente y no funcionó. Pero se dio cuenta que en parte debía agradecerle porque aprendió nuevas cosas y se dio cuenta que el amor no estaba cerrado para ella. Aún sigue pensando en él, pero el tiempo es buen consejero.
¿Qué es querer? Es..como él se lo dijo, compartir tu tiempo con una persona, sentirse bien a su lado y querer estar con ella.
Lo que ella quiso decir: el querer es parte de un proceso, es sentir que puedes ilusionarte, que quieres pasar tiempo con esa persona, brindarle tu apoyo y estar a su lado cuando lo necesite. Querer es compatir tu felicidad, tristeza, penas, alegrías con alguien sin esperar nada a cambio.
Ahora puede agregar algo... querer es dejar que esa persona busque su felicidad, asi sea lejos de uno, es querer que no sufra, que se supere.
Pero también no olvidarse que uno debe quererse a si mismo, y la celebre frase de mi abuela: las cosas pasan por algo. Espero que todo pase...sé que pasará, que el dolor se borrará y podrá sonreir libremente.


Miaucita...
13 jul 2008 | 12:45 AM
Hola Luna, claro que las cosas pasan por algo, lo difícil es entender por que paso....
alicia18
13 jul 2008 | 10:14 PM
Hola Luna
Tu abuela tenía razón, las cosas siempre pasan por algo,
lo bueno de todo es que la chica se dio cuenta que puede volver a amar, que no está cerrada para encontrar la persona ideal.
Besitos angelicales............
mundoxion
4 ago 2008 | 06:05 AM
uno mismo gira la rueda de la vida, las cosas pasan por alguna razon ^^
bicho-raro
18 nov 2008 | 07:41 PM
me puse triste con tu relato :'(